Domingo

creio, logo rebelo-me

há poucas coisas sagradas na vida, para além da vida. e nada é inevitável, se for de raiz humana. a verdadeira rebeldia parte destes pressupostos: a recusa de dogmas, a negação de vontades divinas, a contestação da fatalidade das escolhas. tudo mais é passível de uma boa conversa.

Sábado

do nada, questiono

porque é que um pesadelo leva mais tempo a destruir que um sonho a construir? ...e, mesmo assim, há mais agentes do pesadelo que activistas do sonho?

Quinta-feira

da família

família não são os laços de sangue 'porque sim'. família é uma condição de afectos, correntes de conforto. criar, cuidar, amar.
há pessoas que nessa condição me vitalizam: a ana, simply the best, guardiã do caminho. lúcia, lanterna que indicou o sentido. salomé, albergue nos piores dias e desafio para os melhores. helena, que entende o desalinho e domina as coordenadas das noites. marisa no indizível de sempre. madalena, um check-in ao quotidiano. graça e o seu desarmante non-sense. tati, contacto para que a viagem prossiga. f., uma atenção sem feedback. andré, gonçalo e tiago, companheiros que me divertem. o mimo de d. e m., maduras reservas e espaço de cuidados. e as miúdas - a.c. e m.c.-, com sorrisos que me comovem e preenchem de sentido.
sou grata a estas gentes, o melhor dos tempos que estão a mudar.
e sorrisos.

Quarta-feira

da pena

ter pena é talvez o mais desagradável sentimento.
pena tenho das galinhas que cacarejam e se debicam, ignorando que lhes vão cortar o pescoço.
pena tenho daquelas pessoas a quem nada podemos fazer para melhorar a sua existência, por mais que nos empenhemos.

Terça-feira

solidãoriedade

a vantagem de ter poucos amigos é que eles/as nunca deixam de o ser. damos e recebemos de coração aberto. doseamos mentiras piedosas para não magoar com frontalidade em alta voz. e somos grat@s. sobra espaço para observar o mundo e tempo para conhecer as pessoas.

Segunda-feira

o rei do mundo

o medo encontrou-se com o servo da justiça e perguntou-lhe o que queria.
não levas nada de mim, desaparece.
o servo da justiça respondeu que só reclamava o que lhe era devido.
o medo entrou em pánico e desatou a estrebuchar sem sentido.
a justiça lembrou que mesmo um vadio merece a mais elementar boa educação, apenas um pingo de atenção. e não era o caso.
o medo espalhafatou de telefone em riste: acudam-me, que fui apanhado em falso. e bato o pé, bato o pé, porque sim. e eu é que sou o rei do mundo!


e é verdade: o medo é o rei do mundo, tem a consciência pesada e as digestões difíceis. alimenta-se da culpa - real ou imaginada - e tolhe-se se alguém não desvia o olhar. o medo comanda a vida sem sentido.
no meio desse exército de seres aloucados, perder presumíveis amigos é uma benção.
mesmo quando não se faz a justiça toda, alguma coragem, bastante discernimento e q.b. de bom senso pode fazer alguma. para os crédulos, há sempre a justiça dos homens. e o universo encarrega-se do resto.

Sexta-feira

o natal sai do armário

do facebook* directamente para a blogosfera, uma versão gay&friendly do conto de natal...

Conto de Natal de Javier Sáez

José era carpintero, judío y gay. Haciendo uso de sus conocimientos, se había fabricado un gran armario en Belén, en elque vivía con su amiga María, al abrigo de la persecución homófoba que había desatado el imperio romano contra los homosexuales y los judíos de Jerusalén. María no había conocido varón, era lesbiana, y había decidido tener un hijo por inseminación artificial con el esperma de su mejor amigo, José. Ahora se encontraba a punto de dar a luz en el armario de Belén. La noticia corrió por el ambiente y llegó hasta los rincones más alejados de Oriente.


En el Kurdistán vivía el antiguo rey Melchor, que había sido destronado por los turcos cuando invadieron el país. Melchor tenía 50 años, llevaba una larga barba blanca que cubría un torso ancholleno de vello que hacía las delicias de los pastorcillos kurdos. Había conocido a José en el cuarto oscuro de un bar de Ereván, la capital de Armenia, y sabía que él y su amiga María esperaban un niño, así que decidió ir a verles para celebrar con ellos el alumbramiento. Se montóen su camello con algunos regalos -una chupa de cuero para María, una botella de popper de Kazajstán para José y la última edición en pergamino del Planeta Marica- y se encaminó hacia Belén.
Al llegar a un oasis en el desierto de Palestina Melchor hizo una parada para ir amear junto a una palmera, y en ese momento se encontró con un hombre de hermosos bigotes, ya entrado en años, que estaba meando a su lado y quele miraba insistentemente. Melchor le invitó a pasar la noche con él en su tienda. Durante la cena el hombre le explicó que se llamaba Gaspar, era palestino y había sido rey. Casualmente también conocía a José y la noticia del parto, y en ese momento se encaminaba a Belén para conoceral niño y darles algunos presentes: opio iraní de la mejor calidad para ella y telas de Palestina para él. Melchor y Gaspar pasaron una apasionada noche de amor en el oasis, y decidieron ir juntos a Belén.

A los pocos días Melchor y Gaspar llegaron a Jerusalén, y decidieron ir a una sauna a descansar. En esos días de invierno la sauna era muy visitada, pues era un lugar cálido y tranquilo donde charlar y disfrutar. Melchor y Gaspar repararon inmediatamente en un hombre grande, de piel muy oscura y barriga peluda, que les fascinó de inmediato. Se acercaron a él con ánimo deconocerle, y les dijo que se llamaba Baltasar, era uzbeko, rey de una tribu del norte de Afganistán, y había huido de la represión que habían desatado allí la secta de los tulipanes contra las mujeres y los gays. Decidió dirigirse a Belén a ver a su amiga María, de la que sabía que estaba encinta, y le llevaba como regalo tres caballos árabes y undisfraz de drag-king. Entre los tres cundió un gran regocijo al descubrir la casualidad de conocer a José y María, y lo celebraron pasando la noche juntos.

Eran aquellos los días del rey Heterodes, quien gobernaba toda Judea con una gran homofobia. Un espía del rey había oído la conversación sobre María en la sauna, y se lo comunicó a Heterodes. Éste no podía soportar la idea de que una mujer lesbiana tuviera un hijo, así que decidió urdir un plan para matarle. Hizo llamar en secreto a Melchor, Gaspar y Baltasar y les interrogó sobre el nacimiento del niño, con la excusa de que quería ir él también a adorarle. Así que les pidió que una vez que le hubieran visto, volvieran para decirle el lugar de su nacimiento. Los Reyes Magos conocían la fama de Heterodes y, desconfiando de sus intenciones, partieron hacia Belén sobre sus camellos sin decirle su destino. La noche siguiente hicieron un alto para dormir en la montaña y vieron en el cielo una luz muy brillante que se acercaba hacia ellos. Era un gran trineo tirado por renos alados, y guiado porun hombre grueso, con hermosos cabellos y barbas del color de los osos polares, vestido de terciopelo de color rojo. El hombre descendió desde el cielo hasta donde estaban los tres reyes y les miró, admirando la belleza de sus cuerpos y de sus rostros. Se llamaba Santa Claus, o Papá Noel, y pertenecía a una ONG finlandesa de gays y lesbianas. Los reyes se fijaron de inmediato en el paquete de Papá Noel, y le preguntaron sobre su contenido. Él les contestó que había oído la buena nueva del nacimiento del hijo de María, a la que conocía, y que en el paquete llevaba las obras completas de Tom de Finlandia y de Monique Wittig como regalo. Los Reyes Magos encendieron una hoguera e invitaron a Santa Claus a quedarse con ellos a cenar. Éste aceptó, y, tras la cena, les invitó a degustar distintos licores lapones que llevaba en sutrineo. Los vapores etílicos calentaron sus cuerpos y les animaron al baile y al canto, y finalmente al amor.

Al día siguiente Papá Noel y los tres reyes se encaminaron a Belén. En el camino vieron a un grupo de cuatro pastorcillas que iban en su misma dirección, y que resultaron ser amigas de María. Iban también a verla por el nacimiento de su hijo, y le llevaban un carro como presente, dado que, según comentaron las pastoras, a María le gustaba mucho conducir todo tipo de vehículos. Ya al anochecer divisaron en el fondo de un valle la silueta de un gran armario, en el que estaban José, María y el niño, al que llamaron Emmanuelle, en homenaje a una famosa actriz de teatro asiria. María estaba apostada en la puerta del armario, de pie, con su cayado en la mano derecha, vestida con pantalones de piel y una pelliza de borrego; José, que cubría su cuerpo con una túnica de color verde oliva, estaba sentado dentro y llevaba en sus brazos a Emmanuelle, al que cantaba canciones de cuna con su voz grave y dulce, mientras el niño jugaba enredando sus pequeños dedos en las barbas negras del carpintero.Cuando María vio llegar a tantos amigos juntos, tiró el bastón al aire y fue a su encuentro riendo. Los reyes magos fueron a buscar a José y le animaron a salir del armario. Éste, sorprendido por la visita, dio un grito de alegría y salió al aire libre con el niño para abrazar a sus viejos amigos. María propuso hacer una fiesta y disfrutar de los regalos. Pasaron la noche comiendo y bebiendo, Papá Noel recitó las viejas sagas islandesas con la voz adormecida por el opio, Baltasar bailó en honor de todos danzas de su tierra, rodeando al grupo con un círculo hecho con las telas de Gaspar, María cantaba poemas de Safo subida en uno de los caballos, mientras las pastoras, desde el carro, tocaban instrumentos de cuerda y percusión al ritmo de sus versos. Melchor y José mezclaban todo tipo de bebidas con abrazos, besos y recuerdos. Emmanuelle miraba, fascinado, las altas llamaradas de fuego que se elevaban desde el armario hasta la luna.

* gracias a P.

Quinta-feira

«If I had something bad happen to me, then I needed to write so it would get better. But then when for a while bad things stopped happening, I didn't have anything to write.»

Entrevista a Diana Athill, 91 anos, editora de autores como Philip Roth, Jean Rhys, VS Naipaul, Brian Moore ou John Updike. [da revista Ler]

Segunda-feira

o efeito do tailleur


desde lauren bacall que o tailleur me encanta. prefiro os pretos. com eles, como dizia a ivone silva dos vestidos, 'nunca me comprometo'. o preto dá bem com os humores todos e sobressai na confusão dos cegos pela moda. também tenho um fraco por camisas brancas, confesso. posso apanhar a roupa da corda com uma camisa branca, inclusive de tailleur e saltos, mas já o branco da farpela, numa discoteca, encandeia-me a vista. e é o bom-senso das copinchas, sempre impecáveis de negro, que me guiam na multidão.
dizia eu, então, que desde os filmes negros, maravilho-me num tailleur. o que eu mal percebera é que o mesmo efeito se espalha na vizinhança. hoje foi mesmo assim, formato executiva: tailleur preto e camisa branca. cansadérrima chego ao escritório, e recebo um "..mas que gira que estás hoje!" - mesmo vindo de uma colega que não é da 'equipa', a exclamação arrebitou-me para os outros afazeres.
pode estar-se sem ânimo para ripostar um piropo, andar com a moral em baixo, sofrer de dores várias, mas a verdade é que um tailleur preto eleva a precisão do olhar...



Domingo

da sinceridade relacional

longe é um lugar que não existe. a frase não é minha. basta andar por aí e apanhar ideias destas nas paredes, em cartazes, em conversas escutadas. pode ser até um programa de rádio, três minutos por dia cheios de clarividência - descobri agora... um psiquiatra e uma psicóloga nas respostas às perguntas comuns, através de mésicles helin, um dos dois melhores sonoplastas da tsf. o programa é Pensamento cruzado - "gestos, comportamentos, hábitos... Como nos vemos no dia a dia ou como deixamos de nos ver no tapete rolante dos dias... O que sentimos nos outros e como nos sentem..." lá aprendi que choro pode ser manipulação, pode, mas se os olhos são o espelho da alma, as lágrimas servem para lava-la. uma tristeza que flui não é necessariamente má, é tristeza a diluir. mas 'tristeza congelada' é depressão. e, last but not least, sim, precisamos sempre da capacidade de perceber o contexto em que estamos, não é uma bizarria... as pessoas precisam de coerência relacional, simples: é sintonizar a comunicação não verbal com a comunicação verbal. vão lá escutar-se...

agir

"Onde houver uma árvore para plantar, planta-a tu.
Onde houver um erro para emendar, emenda-o tu.
Onde houver um esforço de que todos fogem, fá-lo tu.
Sê tu aquele que afasta as pedras do caminho.
Sê aquele que afasta as pedras do caminho, o ódio dos corações, as dificuldades de um problema. "

"[Dai-me Senhor,] a perseverança das ondas do mar, que fazem de cada recuo um ponto de partida para um novo avanço."

- Gabriela Mistral



icebergue à deriva no sul